viernes, 15 de enero de 2016

Sobre la narrativa: Elementos básicos para crear la historia y los antecedentes

¡Bienvenidos otra vez! Hoy hablaremos sobre algunos conceptos básicos a utilizar cuando creemos las historias de la campaña o los antecedentes de nuestros personajes. Estos son ideas básicas y no tiene la intención de ser una guía exhaustiva.

Reunidos en la mesa para oír historias. Arte de grimleyfiendish en DeviantArt

Las bases de la narrativa

Para empezar, es común que al pensar en escribir y definir historias, lleguen y te hablen de los elementos de la narrativa, de las cosas básicas que una historia debe tener. Hay muchos sitios que te dan informaciones detalladas al respecto, así que de ellas sólo voy a tocar las cosas que nos interesan para nuestras antecedentes y/o campañas.

De ello, vamos a referirnos a lo que comúnmente se denomina los tres actos:

  1. La preparación: Acá es donde se definen las características básicas de los personajes principales, las personalidades, y donde se introduce el mundo y las bases de las ocurrencias diarias. También se presenta el problema, que es la motivación para todo lo que se va a venir en la historia.

  2. El conflicto: Esta es la parte donde los personajes van a pasar a través de sus desarrollos de personaje, básicamente es el grueso de la historia. Acá es donde pasan básicamente todos los eventos de la historia

  3. El clímax: Finalmente, el conflicto llega a su epítome y consecuente resolución. Todos los cabos se atan y la historia termina
Es muy importante hablar de esto porque a la hora de crear nuestras historias, podemos tener mucha claridad de qué ideas debemos asignar adónde. Las historias de nuestros personajes antes de empezar la campaña podemos considerarlas parte del primer acto. La campaña como tal sería parte del segundo y tercer acto.

Por otro lado, al escribir una campaña o una aventura, el personaje no jugador o gancho de aventura se encuentran en el primer acto. El averiguar información, la aventura e intentar cumplir con el objetivo son el segundo, y la pelea con el jefe final es parte del clímax.

Una vez teniendo la idea de la estructura básica, veamos qué más hay que agregarle.

Reuniendo las ideas que se usarán en la historia.

Elementos centrales de la exposición


Cuando contamos una historia, hay cinco cosas que las personas van a querer saber, para tener un sentido de familiaridad de lo que está pasando, y poder dejar nuestra imaginación volar. Esto aplica en la vida en general. Cuando le contamos a alguien algo que vimos o que nos pasó, vamos a ver que si no los decimos nos van a preguntar por ellos.

Son cinco preguntas básicas. Estos son los elementos centrales de la exposición de la historia.

  • ¿Adónde?
  • ¿Cuándo?
  • ¿Porqué?
  • ¿Quién?
  • ¿Qué?

Al obtener las respuestas de estas preguntas, podemos tener una base más sólida de lo que la historia va a decir. Y de paso, crear una forma más robusta de nuestra historia, garantizándonos que las cosas importantes que una persona quiera oír están localizadas. Por ejemplo, porqué nuestro héroe está donde está el día de hoy, qué le ocurrió, y demás preguntas que nos aclaran lo que nos trajo adonde está el personaje.

Podemos contar toda clase de historias para todas las edades.

¿Qué hacer para que sea una buena historia?

Hay varias formas de contar una historia. Pero muchas veces vemos algunas historias que nos llaman la atención, y otras que simplemente nos atrapan y nos hunden en su mundo. A veces no entendemos porqué una no funciona y otra nos fascina.

No hay una ciencia cierta de cómo lograr que la historia sea inolvidable. Pero, las buenas historias comparten ciertos elementos (por ejemplo, el monomito se encuentra en muchas de las grandes historias como El Señor de los Anillos o Guerra de las Galaxias).

La recomendación de cómo mejorar la calidad del escrito es sencilla: tratemos de hacer que la historia se sienta verdadera, que en el mundo en el que se cuenta se sienta como algo real, con honestidad a la hora de describir las acciones y los eventos, que haya una inversión emocional presente y que sea sencilla de entender al lector.

Dicho de otra forma, que los héroes se sientan como héroes, a los villanos como villanos, que entendamos los conflictos por los que pasan y que al ver los diálogos y decisiones sintamos que esos pudimos haber sido nosotros hablando y decidiendo.

Y con esto, podemos definir con claridad quién es nuestro personaje. O tal vez podemos crear un mundo mágico de aventuras para que nuestros jugadores puedan explorar y cambiar el mundo.

Y tal vez terminemos con una historia entretenida y colorida.


¡Espero esto les sirva para futuros juegos! Y como siempre, pueden contactarnos por Facebook, Twitter, Youtube, poniendo un mensaje acá en el blog o bien por el correo rolsimple@gmail.com para cualquier consulta, duda o sugerencia.